Alt+Home
El 5, a las 10pm salió mi bus desde Amsterdam, que debía dejarme a las 5am en Frankfurt. Un malentendido somnoliento me llevó a, lo que después (mucho después) me enteraría, es la ciudad de Nürnberg. Allí no solo nadie habla inglés, sino que además era algún tipo de feriado o algo, porque muchos locales (incluido la agencia de buses que debía devolverme a la capital financiera de la UE y la oficina de información al turista) tenían cartel que el 6 de enero o no abría o lo hacía solo durante la tarde. Como dudo que sea para festejar el aniversario de club Almagro o Reyes, tal vez algún lector pueda echar luz.
El hecho es que tuve que ingeniármelas en conseguir un tren cuanto antes, para no perder mi vuelo. Por suerte, no tuve mayores complicaciones y pude estar en Frankfurt a las 2pm, con suficiente tiempo para caminar 4 horas por la ciudad. La visita fue algo fugaz, así que no puedo contar mucho.
De la ciudad que sí puedo contar algo es de Amsterdam. Y acá quiero dar por tierra el comentario clásico que uno recibe cuando visita una ciudad donde el vicio es tan legal como guiñar el ojo. Lo digo con mi mayor seriedad posible: el centro de la ciudad cansa al poco tiempo. Las luces rojas, los sex-shops y los coffee-shops son pintorescos al principio, pero después de un rato se vuelven repetitivos y hasta chabacanos. Supongo que lo entretenido que puede tener se pierde con tanto factor for-export y expositivo. Y dado que para consumir (lo que sea) no hay voluntad y/o plata me entretuve más con la linda arquitectura en las casas cercanas a Vondelpark, el museo Van Gogh y Tour a la gorra por la ciudad.
Las fotos (ajenas, porque recuerden que mi cámara murió) estarán en línea esta tarde. O no.. visste’ como es esto.
UPDATE 19Jan: Las fotos, finalmente, de Berlín y 25C3.



