Hollywood y Matemática

Todos sabemos que del bosque de acebos pueden salir de las más variadas clases de fenómenos. Pero pocos deben recordar a Danica McKellar. Tal vez alguien la ubique si les digo que su peinado de la niñez fue famoso gracias a una serie llamada Los Años Maravillosos [*] (aka The Wonder Years).

¿Todavía no la tienen?

En la misma serie hacía de Winnie Cooper, la inocente novia de Kevin Arnold (Fred Savage).

¿Ya casi?

Seguramente estas fotos le refresque la memoria a más de uno:

Es claro que si no la ubicaste a esta altura, posiblemente no sepas quién es. Para aquellos que sí saben de quien estoy hablando les digo: no se dejen engañar por estas imágenes ochentosas... los niños crecen. Crecen y se destacan en campos donde uno ni podría imaginarse.

Así como la ven, Danica McKellar es coautora de la demostración de un teorema matemático, llamado teorema de Chayes-McKellar-Winn y explicado en el paper Percolation and Gibbs states multiplicity for ferromagnetic Ashkin–Teller models on Z2. Me encantaría poder hacer algún comentario acerca de la publicación pero, obviamente, no tengo idea del tema. La muchacha en cuestión participó de la demostración incluso antes de graduarse en la Univerdad de UCLA y tiene un número de Erdős-Bacon igual a 6.

El número de Erdős-Bacon es una frikiada interesante, inspirada en la teoría de los seis grados de separación. Vamos por partes, resulta ser que existió un matemático húngaro llamado Paul Erdős. Éste muchacho realizó centenares de publicaciones (el segundo en cantidad después de Leonhard Euler). Así es como surge el número de Erdős, que se calcula así:

  • Erdös tiene número de Erdős igual a 0
  • Todo el que aparezca junto a él en alguna publicación tiene número de Erdős igual a 1
  • Todo el que haya publicado junto a alguien que aparece en alguna publicación junto a Erdős tiene número de Erdős igual a 2
  • Y así siguiendo...

Por ejemplo, el argentino Alberto Calderón tiene un número de Erdös de 3.

El número de Bacon es la versión hollywoodense de lo mismo pero con Kevin Becon. Ahora la relación no es "publicar con" sino "aparecer en los créditos de una película con".

El número de Erdős-Bacon es, sencillamente, la suma de ambos. Algunos ejemplos bizarros:

  • el mismo Paul Erdős tiene un Erdős-Bacon de 3. Obviamente, el primero de lo coeficientes es 0. El segundo se da al haber participado de la película N is a Number, donde Mark Adler puso la música original, al igual que en The Rat Pack, donde actuó Joe Mantegna, quién también actuó en Queens Logic con Kevin Bacon.
  • Matt Damon tiene un número de Bacon de 2, a través de Eric Bruno Borgman. Se hizo de un número de Erdős 3 cuando trabajó en Good Will Hunting, donde Dan Kleitman, un matemático con número 2, fue consultor técnico. Así Matt Damon suma 5 como número de Erdős-Bacon.
  • Por último, la principal protagonista de este post: Danica McKellar. Con valores 4 y 2 en los números de Erdős y Bacon respectivamente tiene un muy meritorio 6. En su publicación comparte la autoría con Lincoln Chayes quien trabajó con Roman Kotecký, y éste a su vez trabajó con David Preiss. Éste último realizó una publicación con Erdős en 1976.

Así fue como la frialdad del mundo del espectáculo se mezcló con la frialdad de las matemáticas.

Para terminar, hablamos mucho de Paul Erdős. Y de él es esta frase, propia de su irónica visión de las cosas:

Un matemático es un dispositivo que convierte el café en teoremas

[*] Alguién me comentó que en algunos lados se llamó Aquellos maravillosos años

(visto y fuertemente basado en Gaussianos)

Lectobalance

Terminaron las fiestas y recibí mucho material de lectura para el próximo año. Esta es la lista que engrosa el estante de to-read queue:

Aprovechando el momento, me gustaría recordar qué leí durante el año (sin ningún orden en particular):

  • El hombre que calculaba por Malba Tahan Un clásico. Muy entretenido y poético.

  • El hombre ilustrado por Ray Bradbury Cuentos lo suficientemente cortos como para no llegar a aburrirse, aunque muchos son realmente buenos.
  • La Matematica como una de las Bellas Artes de Pablo AmsterDeja sabor a poco. Cuando uno lo termina, le queda la impresión de que podría haber aprovechado ese tiempo en algo mejor. Lo bueno, son sólo 128 páginas que no requieren una fuerte inversión temporal.
  • Einstein, su obra y su influencia en nuestro mundo por Leopold Infeld Profundo e inspirador. Bien contado, explica cómo sus ideas impactaban en los teóricos de la época y derrumbaba las concepciones de la física clásica.
  • Demoliendo Papers por Diego Golombek Repetitivo, tediosos, falto de originalidad y aburrido.
  • Criptonomicón (I y II) por Neal Stephenson Una excelente novela, perfecta desde los detalles técnicos e históricos. Atrapante y didáctica.

Creería que no me estoy olvidando de nada. Lo que me está quedando a medio leer es El Teorema por Adam Fawer y Criptonomicon II (la releída, después de haberlo terminado sin todavía haber comprado la parte uno).
Esperemos que este año venga con mucho tiempo libre para dedicarle a la lectura...