Estoy despierto, posteando esto, en la última madrugada de la última noche que pasaré en Helsinki. Mañana, como a las 11pm, sale el bus hacia San Petersburgo. Como siempre, el cielo no termina de estar oscuro. Tiene ganas pero no puede. Casi como las sensaciones encontradas que tengo. Sigo de aventura por otros destinos, pero hay pocas cosas que me gusten más que DebConf.
Muchas cosas pasaron estos días. Creo que en lineas generales cumplí las expectativas fotográficas de los dos pedidos que me hicieron:
- Mi madre quería más paisajes => Visité y conocí muchos lugares de donde tengo muchas fotos.
- Santiago quería más cacharros electrónicos raros => En el Museo de Tecnología encontré muchas cosas raras.
Espero haber satisfecho ambos pedidos. El jueves por la tarde fui al Museo. Y el Viernes todo el día en el centro del Helsinki. Trataré de usar las fotos como guía de sucesos.
DebConf no es en Helsinki propiamente dicho, sino en Otaniemi, un barrio de la ciudad de Espoo, a unos 10km del centro. Por unos módicos 3,40 euros, el colectivo 102T te deja en Kamppi, después de unos 20 minutos de viaje. Estabamos en Kamppi cuando se cortó la luz. Raro, pero seguramente se debía a que estaban haciendo unas construcciones para extender la terminal.
Para ir al museo debíamos tomar otro colectivo más. Así que después de otros 20 minutos llegamos. Entrada: 1,50 euros para estudiantes, una ganga. La visita estuvo muy interesante. El único problema que muchas de las descripciones estaban en suomi o en sueco. ¡Pero se puede tocar todo! Lo mejor: Todo un piso de la evolución de los conmutadores telefónicos. ¡Y funcionando! Uno tenía un teléfono en una punta y marcaba el número de la otra punta. Se podía ver los relés haciendo el circuito. Fue genial.
En el lugar nos encontramos con otra gente de la DebConf que había ido por su cuenta. Obviamente la sección de informática fue una de las que nos entretuvo durante más tiempo.
Esa misma noche tuvimos la Cena Formal. ¿Qué es la cena formal? En cada DebConf hay una cena distinta a las demás, donde el DPL hace un pequeño discurso sobre lo grande que es Debian. En este caso la Cena Forma fue muy parecida a cualquier otra cena, de no ser por estas diferencias:
- Había entrada y postre.
- Había velitas en las mesas.
El plato principal era una especie de guiso con carne de reno. Reno se dice porro en suomi. Lo que explica porque Papá Noél se ríe tanto. Muchos otros chistes se hicieron respecto a esta traducción.
El viernes nos levantamos temprano y fuimos a pasear por el centro. Fuimos a la zona del puerto y la plaza principal. Vimos como la Banda de Colimbas fineses interpretar marchas y otras canciones (una sonaba a “what a wonderful world“, pero no estoy seguro). Paseamos por las calles y shoppings. Fuimos al museo de Diseño (bastante pedorro, dicho sea de paso) y a muchas iglesias. Destacable la última de las iglesias visitadas: Temppeliaukio Church, que está cavada en la roca.
El sábado, Leandro y Marcela fueron a Tálin, Estonia. Yo elegí quedarme porque había trabajado muy poco en los últimos días. Debo reconocer que por momentos me arrepentí de haber tomado tan conflictiva decisión, pero como premio a mi esfuerzo Davfs2 ahora está en la versión 0.2.4. No creo que llegue a empaquetarlo antes de que termine DebConf, tal como era uno de mis objetivos. Pero aprendí muchísimo.
Upa, siempre me agarra el día cuando tipeo de noche :P. Hoy domingo es el último día. La pasé genial. Quisiera vivir en una DebConf eterna. Claro está que no se puede :P. Rusia espera.